jueves, 25 de julio de 2013

El placer de regalarse un libro...

En estos tiempos que corren en que lo material lo es todo para la gran mayoría y en el que muchos viven y trabajan para poder darse caprichos caros como cacharros eléctricos de última generación, tuneamientos de coche u operaciones estéticas, uno se siente muy honrado y muy humilde al percatarse de que no hay nada que le llene más que dejarse un billete de los pequeños en un libro.
A veces te despiertas y piensas: “Hoy pasaré por la librería“.
Llevas un par de semanas apartando unos eurillos y con suerte podrás llegar a casa con un par de títulos nuevos debajo del brazo para amenizar las noches de los próximos días. Los miras, los tocas, los ojeas y deslizas tu nariz sobre sus páginas para oler el papel nuevo y sin estrenar (lecturas virginales) o para degustar el misterioso olor a hoja vieja de los libros de segunda mano (lecturas con experiencia y vicio…).
No importa cómo se haga esa adquisición: acudir a una librería de novedades, a una de segunda mano, comprar por internet, realizar un hallazgo en un rastrillo…
El caso es dar con la joya y sentir que puede ser tuya por un puñado de monedas. El resto de poderes adquisitivos (incluso los superiores) palidecen ante la posibilidad de saber disfrutar de comprarte un libro. No todos pueden hacerlo.
Hay cosas que no se compran con dinero.
Fuente: http://www.actualidadliteratura.com/2013/02/15/el-placer-de-regalarse-un-libro/


No hay comentarios:

Publicar un comentario